jueves, 8 de diciembre de 2011

si me quieres, demuéstramelo.

Oigo mil veces "te echo de menos", pero me gustaría saber cuántos son verdaderos. Cuáles esconden entre sus palabras la verdad... Yo no me canso de decírtelo. Podría pasarme un día entero... ¡qué digo! Podría pasarme una vida diciéndotelo hasta que tú contestases "y yo", pero ese día no llega. Las indirectas no sirven y mi amor se acaba. ¿Se acaba? Báh, ¡tonterías! Mi amor por ti es infinito. No sé por qué trato de engañarme con esas chorradas de "eh, te he olvidado, ¿sabes?". Es absurdo. ¿Por qué? Porque no lo he hecho. Bueno... más bien no lo he conseguido. Te quiero demasiado como para que eso ocurra. ¿Y tú? Tú nada. Un simple "te quiero" que quién sabe si lo dirás con el corazón... ¿La verdad? No lo creo. No creo tus te quieros. Llámame hipócrita, pero si me quieres, demuéstramelo. Vamos, ¿qué te cuesta? Hazlo. No te atrevas a poner en la balanza tu corazón y tu orgullo. Trágatelo y dime que me quieres. Quiéreme y hazme sentirlo. Haz que todo este tiempo no haya sido en vano, que haya merecido la pena esperarte. Y todo... todo porque te quiero.

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